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martes, 21 de octubre de 2014

Ven...

Ven y olvídate del romance, ven que no quiero hablarte de amor.
 No quiero besos apasionados ni abrazos prolongados. 
No quiero que hablemos del futuro y mucho menos quiero que recordemos lo que fuimos en el pasado. Solamente ven y desnúdate, quiero ver tu pálida piel adornando la habitación, ven y tómame, hazme tuya, seamos uno sin dejar de ser tú y yo. 
Hazme gritar, hazme gemir,
mátame, muere conmigo y volvamos a la vida juntos. 
Ven, quiero disfrutar todo de ti, quiero sentir tu piel, besar tus manos, lamer tu sexo, saborear tus más profundos secretos, ven, olvidemos quienes somos esta noche, ven y desgarremos el cielo juntos, ven y hagamos del pecado el más delicioso regalo.

domingo, 4 de mayo de 2014

Deseo...

Esa mirada, esa mirada que desborda deseo y locura hace que mi cuerpo se paralice ante tanta adrenalina producida en un instante, ese instante, nuestro instante. Tu camisa desabotonada, tu blanca piel reluciendo en la oscuridad, tu respiración agitada cortando el silencio que nos rodea, toco tu piel húmeda por el sudor, recorro tu espalda con mis besos, hago de nuestros deseos un verbo. Somos dos, somos uno unidos en una pequeña muerte que paraliza nuestros sentidos, ya no somos, existimos en otro tiempo, quizá otra vida o simplemente morimos. Te veo, te toco, te vuelves a estremecer, no te controlas, te vuelves otro, me tomas del cuello, me muerdes, una sinfonía de gritos, risas, gemidos, el sonido de tus manos golpeando mis nalgas, solamente nos rodea el dulce sonido que hacen nuestros cuerpos desnudos. Me encantan tus vulgaridades, me encanta tu pose de serio, de bien portado, porque así nadie se imagina lo que escondes tras esa sonrisa, así nadie imaginaría las perversiones que escondes debajo del pantalón… Te imagino, con tu blanca y cálida piel, desnuda, como un lienzo en blanco listo para empezar a dibujar en él, pintarlo con caricias de mil colores, colorearlo con besos. Quiero que seamos unos sin dejar de ser dos; a un mismo tiempo, a un mismo latido, a una sola respiración, unir nuestras voces en un solo grito. Tómame, soy tuya, muéstrame tus secretos, no sólo quiero hacer el amor contigo, quiero que creemos pequeños universos.
Está por demás decirte que eres mi fantasía, que me hace falta tu cuerpo, tus caricias, tus besos y mordidas. Extraño tu respiración agitada, tus palabras sucias susurradas locamente en mi oído, tus besos quemando mi cuello, tus manos haciendo que me pierda en tu juego, ese juego en el que no me importa rendirme.

Soy tuya, tómame una vez más, hazme morir, haz que sangre el cielo con nuestros gritos, soy tuya, tómame. 

jueves, 1 de mayo de 2014

No...

El amor no amarra, los recuerdos si, 
un día pesa, dos años casi no se aguantan. 
Sueños, versos, letras, noches de desvelo, 
besos perdidos, caricia olvidadas, miradas ardientes, 
botellas vacías en el piso, cigarros no fumados, 
ropa tirada en el suelo, charlas hasta la madrugada,
nuestros demonios jugando a crear amor,
nuestros infiernos quemando nuestra respiración.
Eramos todo, eras totalmente mío, era totalmente tuya,
ni en sueños estábamos separados, aún en la distancia estábamos juntos.
Mis juramentos murieron al caer la tarde, tu amor se esfumó al llegar la noche,
seguías conmigo, seguía contigo, de una y mil formas te alcanzaba,
de una y mil formas siempre regresabas, decíamos que no, 
pero a pesar del adiós aún seguíamos atados, tú me decías que no, 
tus labios gritaban que sí, yo te decía que no, mis brazos no te dejaban ir.




martes, 15 de abril de 2014

¿Qué seremos?


Sí somos el producto del ahora, ¿quién soy?
Quién soy sin tu ahora, sin tu ayer y sin tu mañana. 
¿Qué eres? ¿Qué eres hoy sin mi? 
¿Estarás feliz de tu mañana sin mi ahora? 
¿Vale la pena nuestro ayer sin un mañana?
¿Olvidaremos nuestro ayer por no tener más un mañana?
¿Quién eres ahora sin?
¿Quién soy yo ahora sin ti?
¿Qué es mi ahora sin tus besos?
¿Qué es tu mañana sin mis manos rosando tu cuerpo?
¿Qué es mi ahora sin el brillo de tu mirada alumbrando mi noche?
¿Qué será de nuestro mañana sin un nosotros?
¿Qué soy ahora sin ti?
¿Qué eres ahora sin mi?

domingo, 2 de febrero de 2014

Mi cuervo blanco

Entrego una carta a mi escritor, al hombre de mis sueños, pero que nunca será el dueño de ellos.
Vivo enamorada de usted, sin saber quién eres y sin qué tú puedas conocerme. Somos extraños, unidos de algún modo a la misma soledad y deseos. Puede que me quieras sin en verdad conocerme. Somos extraños amantes del amor, pero que jamás nos llegaremos a amar. Nos equivocamos de tiempo, nos equivocamos de lugar y quizá de vida. Eres mi respuesta, yo soy tu pregunta, somos pasos destinados a un mismo lugar sin llevar el mismo camino. Tú eres el viento y yo la flor que danza al sentir tu cercanía. Te sueño sin si quiera saber que sabor tienen tus labios, por las noches pareciera que siento tus caricias sin si quiera sentir tu tacto. Puedo parecer atrevida, pero dime, ¿cómo dejo sin voz a mis letras? Tal vez no me conozcas, ni yo a ti, pero, ¿qué más da? Me haces sonar e imaginar mundos que nunca conoceremos, a veces ni las parejas mismas conocen lo que me haces sentir. No pretendo que te enamores de mi, eso podría ser peligroso… Tampoco pretendo que me ames, ni tampoco que salgamos juntos, simplemente quería que conocieras lo que me haces sentir cuando escribes, iluminas mi mundo y pintas paisajes hermosos. Sólo quisiera que recordaras mi nombre, solamente eso.

martes, 28 de enero de 2014

Historia de alguno de mis alter-egos.

Pasarán los años y ésta enfermedad irá avanzando y cada día que pase me irá destruyendo, poco a poco físicamente; primero será la vista, perderé sensibilidad, mis riñones ya no funcionarán y mis piernas serán amputadas así poco a poco irá empeorando hasta al punto de la muerte, pero eso no importará por que mi alma ya estará muerta.
Esa pequeña soñadora y romántica con el paso del tiempo morirá, cada día que pase, el enfrentarse a un entorno tan gris, al convivir con personas que no saben que es un sueño, al amar a alguien con el corazón hecho rompecabezas al cual le hacen falta muchas piezas, al intentar volar con las alas rotas, al regalarle sonrisas al mundo cuando ella sólo recibe lágrimas. Y así poco a poco ira muriendo y éste escrito será lo único que quede de su recuerdo.

Y no es que me parezca triste perder una vida más; cada día y en todo lugar una ilusión desaparece, los sueños se pudren, las palabras de amor mueren y todos terminan asesinando a alguien, pueda que sea triste pero así nos enseñaron a vivir. 

domingo, 19 de enero de 2014

Pero te encontré.

Cuando lo conocí no buscaba amor, no buscaba ser amada y mucho menos buscaba a quien amar. Aquella noche sólo buscaba a algún joven igual de solitario, desdichado y con el corazón hecho un rompecabezas incompleto. Aquella noche no buscaba alguien con quien pasar el resto de mis días, sólo buscaba a alguien a quien regalarle un par de besos fríos, vacíos y llenarlo de caricias fingidas. No buscaba a nadie para tomar de la mano o para decirle "te amo", no buscaba una mirada para perderme, pues ya estaba bastante perdida. Aquella noche no buscaba nada, no buscaba el amor de nadie solamente quería no sentir tanto frío, no quería a nadie que me jurara amor eterno, simplemente deseaba no tener una noche tan aburrida. Tal vez sólo me apetecía unos tragos, fumar un cigarro, ser normal y vacía, pero, algo salió mal, quedé enamorada de un chico nada ordinario, que aparenta ser uno más del montón, pero, siempre que lo veo a los ojos me recuerda que es tal vez lo que nunca deseé pero sí necesitaba.

jueves, 9 de enero de 2014

A medias.

Nunca podré escribir algo verdaderamente bueno, desgraciada o afortunadamente no soy tan desdichada, ni tampoco tan sola o vivo con el corazón hecho trizas, además ya lo decía Bukowski: "Se requiere de mucha desesperación, insatisfacción y desilusión para escribir unos pocos buenos poemas. No es para todo el mundo ya sea para escribirlos o siquiera leerlos" así que sólo seré un ser más; medio desdichado, medio solitario, medio triste, medio alegre, que ama a medias, que odia a medias, que está medio vivo y medio muerto...

martes, 7 de enero de 2014

¿Pensamientos asesinos?

Sus lagrimas caían en la palma de mi mano, yo en silencio observaba como se retorcía de dolor, mientras sus gritos de desesperación y dolor clamaban mi ayuda, yo sonreí vagamente, aquel espectáculo me resultaba interesante y placentero, me hacía recordar que hacía un poco de tiempo antes yo suplicaba clemencia de la misma manera en la que él lo hacía. El incontenible deseo de matarlo hacía que no pudiera dejar de sonreír, me acerqué a él, le di un beso en la mejilla y corte su cabeza, la sangre cubría mis manos y sólo pude emitir un simple ¡Jaaaaaa! 

Caminos

Caminaba en un largo camino, sin luz, frío y aterrador, me sentía abandonada en ese lugar, sin una esperanza o alguien que me dijera –todo estará bien- y a cada pequeño paso que me atrevía a dar la sangre se me congelaba un poco más, los ojos cansados de ver ese panorama tan aterrador ya no querían permanecer abiertos, mis piernas temblaban de cansancio y mi corazón cada vez latía más lento, pero, aún así continúe, tenía mucho miedo, no lo negaré, pero era más fuerte mi deseo de salir de ese lugar. Seguí sin saber de mí, tal vez un día, dos, una semana o incluso fueron meses. Hoy ni siquiera aún lo sé, lo único que recuerdo era esa impotencia de mi parte por no poder encontrarme. Pero que equivocada estaba, cuando me perdí, fue el primer momento en el que yo en verdad me encontré. A pesar de que ese lugar era horrible y solitario me enseñó muchas cosas que nunca creí volver a aprender, volví a encontrar aquel camino que yo me había dibujado y yo misma lo había borrado. 
Uno siempre cruza caminas horribles, devastadores e incluso aterradores, pero lo más importante no es quedarse en ese lugar. Siempre tendremos la fuerza de salir de lugar que creemos eternos, 
Nada es para siempre ni para bien ni para mal. 

LA CAMA DEL DOLOR

Bienvenido a la cama del dolor,
donde los gritos son gloria y se escuchan hasta el balcón del tercer piso.
Donde puedes retorcerte a gusto de soledad en un suicida y frío diciembre…
Como si fueses especial.

Bienvenido, bienvenido, gritan las sabanas que son delgadas,
No para cubrir el frío, sino para cubrir tu alma que despierta cada mañana
Abrazada al grito final, lo único que puedes esperar,
Es a guardar la calma.


Una o dos de  la mañana y las tripas retorciéndose
El hambre y la impotencia perfecta compañera
Hay cenizas en el fondo del vaso,
Pero por hoy no quisiera otro trago,
El estomago, el alma como un puto keenex mojado, estropeado.

Por aquí todo bien, la brisa de la mañana, que se cuela por la ventana
Como si fuese una hoja de afeitar, navajeando cada parte de tu cuerpo,
La música, el jazz que alguien escucha en alguna otra parte
Hace menos pesada la agonía…
Estoy listo para el final.

No te pongas muy cómodo,
Necesitas beber algo,
Con el triste dolor de espalda,
Con la cara bajo la almohada,
Babeando casi inconsciente ya casi llega el alba…
Casi como inesperado, casi aburrido, casi chasqueando para moverte.

Bienvenido a la cama del dolor,
donde el sexo anal es gloria,
donde nada más importa,
donde las putas se pagan solas,
donde te hundes lentamente,
donde te quiebras el alma,
donde puedes divertirte sin costo alguno,
donde vas o donde vienes,
donde no es necesario humillarse para sentirse bien,


donde la sangre de las heridas de las muñecas se funde lentamente con las sabanas rotas…

sábado, 4 de enero de 2014

Existe.

Puedo verte, sentirte, escucharte, siento tus besos y abrazos, eres casi real. Escucho tu voz diciéndome -te amo- te escucho claramente, puedo tocar tus palabras, te toco, te digo una y otra vez -¿eres real?- -dime que lo eres- te abrazo aún más fuerte, mi voz choca contra tu pecho, dime que lo eres, dime que existes, que estás ahí. Grita fuerte que eres real, quiero escucharte. 
-Soy real- me lo dices una y otra vez -tocame, siénteme, soy tan real como me lo pidas- toco tu rostro, recorro tu cara y me recuesto sobre tu pecho, olvido que podemos ser no reales y quedo perdida.

viernes, 3 de enero de 2014

El precio de...

El precio de existir es caro. No, no es broma ya que tú estás y como sea vives, pero a pesar de ser una persona no existes. Para eso se debe hacer una especie de cambio en tus gustos, en tu conducta, en tu forma de vestir, de hablar y hasta de amar. Si no se cumple con ciertos criterios impuestos por una sociedad enferma simplemente no serás aceptado. 
Aunque se sepa el precio de entrar en la sociedad en verdad ¿lo vale? ¿vale la pena cambiar lo que eres o crees saber que eres para sentirte "querido"? ciertamente no lo sé, pues éstas palabras las escribe alguien a quien etiquetan con una especie de "misantropía" sea como sea, solamente reflexionen.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Tonterías que suelo pensar.

He pasado días tratando de escribir algo nuevo, algo que valiera la pena, pero, tal pareciera que las ideas llegan a mi cabeza y cuando las voy a atrapar huyen… Es triste porque tengo tanto que escribir, pero ninguna idea se concreta. Aun así creo sacaré algunas ideas que me atormentan, pues vamos. 
Me ha circulado por la cabeza un par de ideas sobre lo que somos, si es que sólo somos humanos que gracias a su entorno está predestinado a ciertos sucesos; ya sean una carrera en especifica (sí es que llegan a tener una), a ciertos amigos incluso a cierta pareja. No sé si estemos condicionados a seguir un patrón de vida pre-establecido antes de que naciéramos o simplemente con nuestras decisiones lo hemos ido formado y dando forma. Soy de la cursi idea que siempre podemos cambiar nuestro futuro, tomar diferentes caminos, tal vez el “libre albedrío” no sea del todo una mentira. Tal vez tengamos algunas oportunidades de decidir sobre el rumbo de nuestras “vidas”, pero, ¿qué pasaría si todo lo que decidimos alguien más lo hizo y sólo pensamos que elegimos? Sí, tal vez lo que creemos a conciencia elegir alguien más lo hizo, no en el modo de manipularte, no, sino de una forma más estética en la cual ni siquiera te diste cuenta de lo que pasó, sólo creíste decidir y ya, pero esa idea ya la tenías, alguien más ya lo hizo y sólo tu obedeciste pensando en que era lo que querías, ¿enredado? Tal vez, yo al escribir sigo un poco confundida como ustedes al leer, pero no sé, éstas ideas surgen de pronto en mi mente y así como llegan se van, supongo sólo son pensamientos volátiles que como pueden ser ciertos eso no cambia su naturaleza de carecer de fundamentos.

lunes, 9 de diciembre de 2013

¿Somos?

¿Cuántas veces no hemos ido por la vida pensando que somos personas “únicas y especiales”? Ciertamente como cualquiera que aspire algo en esta vida yo también he llegado a pensar eso sobre mi persona, pero vamos, ¿en verdad somos “originales” y no sólo una copia de alguna otra copia? Quisiera ir por la vida creyendo lo que las personas q
ue me aprecian dicen de mí, Cosas tan difíciles de creer como: “eres especial”, “no he encontrado a nadie como tú”, “eres ÚNICA”. El hecho de “analizar” mi vida tan profundamente (nótese que es un tono de sarcasmo) no me ha hecho especial, al contrario, ha creado en mí una especie de figura misántropa que detesta a cualquier humano que no luche por al menos ganarse el aire que respira, pero no es tan malo, todo el mundo en cierta medida odia a sus semejantes, pero ese es otro tema retomemos mi idea original. Les decía, ¿por qué la gente nos hace tan miserables diciéndonos que somos “irrepetibles”? más de una persona usa la misma marca de tenis, el mismo color de playera, y tal vez más de una persona ha tenido ese sentimiento de no ser “aceptado” o no encajar en una sociedad visiblemente decadente y enferma. Para no ser tan redundante es simplemente el no creerse especial, no se está en la vida para cambiar al mundo ni siquiera para hacerlo más bello, quizás el mundo me haya cambiado a mí por las tantas veces que yo lo intenté cambiarlo a él, de todas formas esto no va más allá de un “debraye” ocasionado por la cafeína y la lluvia intensa que cae afuera. Aun así aunque seamos o no, luchen por al menos merecer respirar. 

Muerte...

 Siempre hablar sobre la muerte resulta difícil, ¿por qué? No lo sé, tal vez por miedo o tal vez respeto, pero a mi parecer no hay nada de malo hablar de aquello que es lo único seguro para todos, mi abuelita decía que respetaba a la “huesuda” por el hecho de no discriminar, color de piel u ojos, edad, situación económica, religión o preferencia sexual –a todos nos va llevar- decía ella con un tono alegre y “macabro” y es verdad, todos nos iremos a la chingada algún día. A lo que refiere éste pequeño pensamiento es que la muerte ha sido una especie de tabú, así como lo es el sexo y ambas cosas son naturales, pero lo que afecta a la sociedad en sí no es el “acto” sino la consecuencia de éste, sí, pues la gente teme al dolor, a la tristeza o a la soledad… Pero también le temen a la muerte y no creo que sea miedo a morir sino a no saber a dónde iremos o mejor dicho temen a lo desconocido, a lo incierto que representa el dejar de respirar, de hablar, de comer, de dormir de amar. Como humanos débiles y temerosos que somos tratamos de no pensar en ello y dejar que pase lo que tenga que pasar, creo que esto solamente oculta por un rato nuestros miedos, pero cuando se topa de frente a ella es peor, por qué no saben cómo “tomar el toro por los cuernos” y afrontar la situación, y es por eso que cuando se olvida que algún día moriremos también se olvida el vivir, y eso es peor que la muerte misma, pues se respira pero no se disfruta, no se ríe como se debería, no se ama con locura, no se hace el amor con pasión, no se camina con alegría, respiramos pero estamos muertos, por eso honremos la muerte viviendo de la mejor manera. Por eso beban, coman, amen, fumen, griten, escriban, odien, corran, hagan lo que quieran sin remordimiento a las consecuencias pues en algún momento todo se esfumará.


jueves, 5 de diciembre de 2013

Breve historia de alguna vida.

Aquí estoy relatando la historia de una de las tantas historias de amor que se dan cada día. Esta no es muy diferente a las demás, es triste, un gran amor de por medio y como todo gran amor una gran decepción.

Ella, una pequeña soñadora, de ojos alegres, romántica, dispuesta a cambiar las lágrimas de cualquier persona por una sonrisa. Él, un joven mayor, muy reservado, callado, mirada triste y de caminar cansado, parecido al del hombre que lleva caminando mucho sin encontrar aún su camino.

Aquel día en el que se conocieron la tarde era gris, como si presagiara un desastre, el ambiente parecía triste y hasta el cielo dejó caer unas gotas que más bien parecían lágrimas.

El lugar del encuentro fue un bar, uno de los tantos que albergan sueños rotos y amores de una noche. Él había llegado antes, se encontraba sentado al fondo, solitario y con la mirada distraída aunque estaba rodeado de amigos el parecía estar solo. Entonces ella entro, miró a su alrededor pero sus ojos se posaron sobre aquel joven tan extraño y sintió como el tiempo se detenía... todo se esfumaba menos él. Ella lo observaba mientras bebía su cerveza desesperada y celosa por no saber quién era él y por qué no podía quitarle los ojos de encima, así pasaron una, dos o tal vez horas más, él perdido en su mundo y ella deseando entrar en él.

Así pasó una hora más y él se levantó de su silla, ella a lo lejos vio como a poco se iba despidiendo de aquellos amigos con los que iba. Pocos minutos después él salió y ella sin pensarlo fue detrás de él.

Él a pasó lento iba caminando por la calle con la mirada agachado solo de vez en cuando alzaba para cruzar una avenida, ella le seguía como su sombra hasta que no pudo más y con un –Oye espera- lo detuvo él con cara de susto volteo y fue ahí cuando sus miradas se encontraron por primera vez. Él desconcertado pregunto -¿Quién eres?- ella titubeando le dijo –Yo, yo te miraba en el bar y te seguí hasta aquí al menos quería saber el nombre del joven que había congelado mi mundo por unas horas-. 
Él la miraba de forma extraña pero encantadora él con una sonrisa le dijo su nombre. Caminaron juntos un rato ella le confesaba sentirse tonta por “acosarlo” pero no se resistió ella miró y la calló con un beso, ella le correspondió en ese momento comenzó la desdicha para ella pues sus besos se volvieron su adicción, en ese instante nadie más existió para ella.

Se hicieron pareja ella lo amaba cada día más,pero él, él era otra historia.
Él le decía –Te amo- pero el parecía ausente intentado ver en ella a la mujer que había perdido. Ella no hacía otra cosa más que amarlo y tratar de borrar el recuerdo de la mujer que lo había herido pero como era de esperarse, no funciono. Así pasaban los días y ella cada vez se sentía más triste, se sentía como si no fuera importante, su sonrisa se desvaneció y el brillo en su mirada se esfumo. Él sumido en sus recuerdos nunca se dio cuenta de que ella moría por él pero él ya estaba muerto, era un cadáver que caminaba y respiraba pero no vivía, su alma decidió abandonarlo desde que su amada le dijo adiós… 
El resto de la historia no importa, tal vez ni la historia en sí, pero alguien debía contarles porque la pequeña soñadora murió.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Un curioso encuentro.

Así sucedió; lo conocí en un pequeño, caro y poco iluminado bar, con cervezas horribles, tal vez "quemadas", medio lleno de personas vacías buscando el amor, compañía o tal vez sólo satisfacción sexual en algún otro ser igual de vacío, yo con la mirada inexpresiva veía ese circo de seres bizarros y que ofrecían cierto espectáculo de diversión burda, en fin yo me entretenía mientras bebía una cerveza y escuchaba el cuchicheo de mis amigos con los que iba seguramente a embriagarme, entre chismes de mujeres y aventuras tal vez falsas de los hombres, lo vi a él, un hombre sin muchas cosas que llamaran la atención, llevaba si no mal recuerdo una camisa negra y una chamarra de igual color, pantalón de vestir y zapatos poco lustrosos , pero algo en él me llamo la atención era un placer observarlo; era callado, con sonrisa tímida, mirada triste pero tierna y que tenía "ese no sé" que te atrapaba. Yo ni tarda ni perezosa fui hacía él, pues venía con uno de mis amigos, le di un beso en la mejilla y torpemente le pregunté quien era (cómo si tal vez él lo supiera) el amablemente respondió a mi pregunta estúpida, me dio su nombre y me sonrío, supongo le dio gracia mi estupidez o mi cara de idiota, no lo sé, me ofreció tomar otra cerveza, en ese momento creí que era perfecto, digo, lindo, amble y te da alcohol, caí enamorada. La noche avanzaba, y mientras la noche nos envolvía la platica con aquel hombre extraño pero que curiosamente empezaba a adorar era más amena, terminamos alejándonos del grupo, seguimos nuestra charla, no sé como o en que momento quedé enamorada de él, ya no me importó más, sólo quería saber o intentar conocer quien era en verdad aquel hombre con el que compartía una de las mejores platicas y una cerveza..
Hoy a más de un año de aquel curioso encuentro, sigo maravillada de ese joven no tan común.

martes, 3 de diciembre de 2013

Los demonios también sienten.

Camina lentamente hasta donde estoy, por favor, sonríe,que
me gusta ver la sonrisa de los que antes amé, me gusta verlos felices antes de que los mate, sé que parece retorcido jugar con el dolor, pero, saben algo, después de tener heridas tan profundas por tanto tiempo resulta reconfortante ver la expresión de dolor en los ojos de aquellos que amaste y después tiernamente te volvieron en el monstruo con el que día a día convives y el cual intentas llevar a pasear para intentar convencerte de que no todos merecen morir...