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martes, 28 de enero de 2014

Historia de alguno de mis alter-egos.

Pasarán los años y ésta enfermedad irá avanzando y cada día que pase me irá destruyendo, poco a poco físicamente; primero será la vista, perderé sensibilidad, mis riñones ya no funcionarán y mis piernas serán amputadas así poco a poco irá empeorando hasta al punto de la muerte, pero eso no importará por que mi alma ya estará muerta.
Esa pequeña soñadora y romántica con el paso del tiempo morirá, cada día que pase, el enfrentarse a un entorno tan gris, al convivir con personas que no saben que es un sueño, al amar a alguien con el corazón hecho rompecabezas al cual le hacen falta muchas piezas, al intentar volar con las alas rotas, al regalarle sonrisas al mundo cuando ella sólo recibe lágrimas. Y así poco a poco ira muriendo y éste escrito será lo único que quede de su recuerdo.

Y no es que me parezca triste perder una vida más; cada día y en todo lugar una ilusión desaparece, los sueños se pudren, las palabras de amor mueren y todos terminan asesinando a alguien, pueda que sea triste pero así nos enseñaron a vivir. 

domingo, 19 de enero de 2014

Pero te encontré.

Cuando lo conocí no buscaba amor, no buscaba ser amada y mucho menos buscaba a quien amar. Aquella noche sólo buscaba a algún joven igual de solitario, desdichado y con el corazón hecho un rompecabezas incompleto. Aquella noche no buscaba alguien con quien pasar el resto de mis días, sólo buscaba a alguien a quien regalarle un par de besos fríos, vacíos y llenarlo de caricias fingidas. No buscaba a nadie para tomar de la mano o para decirle "te amo", no buscaba una mirada para perderme, pues ya estaba bastante perdida. Aquella noche no buscaba nada, no buscaba el amor de nadie solamente quería no sentir tanto frío, no quería a nadie que me jurara amor eterno, simplemente deseaba no tener una noche tan aburrida. Tal vez sólo me apetecía unos tragos, fumar un cigarro, ser normal y vacía, pero, algo salió mal, quedé enamorada de un chico nada ordinario, que aparenta ser uno más del montón, pero, siempre que lo veo a los ojos me recuerda que es tal vez lo que nunca deseé pero sí necesitaba.

jueves, 9 de enero de 2014

A medias.

Nunca podré escribir algo verdaderamente bueno, desgraciada o afortunadamente no soy tan desdichada, ni tampoco tan sola o vivo con el corazón hecho trizas, además ya lo decía Bukowski: "Se requiere de mucha desesperación, insatisfacción y desilusión para escribir unos pocos buenos poemas. No es para todo el mundo ya sea para escribirlos o siquiera leerlos" así que sólo seré un ser más; medio desdichado, medio solitario, medio triste, medio alegre, que ama a medias, que odia a medias, que está medio vivo y medio muerto...

martes, 7 de enero de 2014

¿Pensamientos asesinos?

Sus lagrimas caían en la palma de mi mano, yo en silencio observaba como se retorcía de dolor, mientras sus gritos de desesperación y dolor clamaban mi ayuda, yo sonreí vagamente, aquel espectáculo me resultaba interesante y placentero, me hacía recordar que hacía un poco de tiempo antes yo suplicaba clemencia de la misma manera en la que él lo hacía. El incontenible deseo de matarlo hacía que no pudiera dejar de sonreír, me acerqué a él, le di un beso en la mejilla y corte su cabeza, la sangre cubría mis manos y sólo pude emitir un simple ¡Jaaaaaa! 

Caminos

Caminaba en un largo camino, sin luz, frío y aterrador, me sentía abandonada en ese lugar, sin una esperanza o alguien que me dijera –todo estará bien- y a cada pequeño paso que me atrevía a dar la sangre se me congelaba un poco más, los ojos cansados de ver ese panorama tan aterrador ya no querían permanecer abiertos, mis piernas temblaban de cansancio y mi corazón cada vez latía más lento, pero, aún así continúe, tenía mucho miedo, no lo negaré, pero era más fuerte mi deseo de salir de ese lugar. Seguí sin saber de mí, tal vez un día, dos, una semana o incluso fueron meses. Hoy ni siquiera aún lo sé, lo único que recuerdo era esa impotencia de mi parte por no poder encontrarme. Pero que equivocada estaba, cuando me perdí, fue el primer momento en el que yo en verdad me encontré. A pesar de que ese lugar era horrible y solitario me enseñó muchas cosas que nunca creí volver a aprender, volví a encontrar aquel camino que yo me había dibujado y yo misma lo había borrado. 
Uno siempre cruza caminas horribles, devastadores e incluso aterradores, pero lo más importante no es quedarse en ese lugar. Siempre tendremos la fuerza de salir de lugar que creemos eternos, 
Nada es para siempre ni para bien ni para mal. 

LA CAMA DEL DOLOR

Bienvenido a la cama del dolor,
donde los gritos son gloria y se escuchan hasta el balcón del tercer piso.
Donde puedes retorcerte a gusto de soledad en un suicida y frío diciembre…
Como si fueses especial.

Bienvenido, bienvenido, gritan las sabanas que son delgadas,
No para cubrir el frío, sino para cubrir tu alma que despierta cada mañana
Abrazada al grito final, lo único que puedes esperar,
Es a guardar la calma.


Una o dos de  la mañana y las tripas retorciéndose
El hambre y la impotencia perfecta compañera
Hay cenizas en el fondo del vaso,
Pero por hoy no quisiera otro trago,
El estomago, el alma como un puto keenex mojado, estropeado.

Por aquí todo bien, la brisa de la mañana, que se cuela por la ventana
Como si fuese una hoja de afeitar, navajeando cada parte de tu cuerpo,
La música, el jazz que alguien escucha en alguna otra parte
Hace menos pesada la agonía…
Estoy listo para el final.

No te pongas muy cómodo,
Necesitas beber algo,
Con el triste dolor de espalda,
Con la cara bajo la almohada,
Babeando casi inconsciente ya casi llega el alba…
Casi como inesperado, casi aburrido, casi chasqueando para moverte.

Bienvenido a la cama del dolor,
donde el sexo anal es gloria,
donde nada más importa,
donde las putas se pagan solas,
donde te hundes lentamente,
donde te quiebras el alma,
donde puedes divertirte sin costo alguno,
donde vas o donde vienes,
donde no es necesario humillarse para sentirse bien,


donde la sangre de las heridas de las muñecas se funde lentamente con las sabanas rotas…

sábado, 4 de enero de 2014

Existe.

Puedo verte, sentirte, escucharte, siento tus besos y abrazos, eres casi real. Escucho tu voz diciéndome -te amo- te escucho claramente, puedo tocar tus palabras, te toco, te digo una y otra vez -¿eres real?- -dime que lo eres- te abrazo aún más fuerte, mi voz choca contra tu pecho, dime que lo eres, dime que existes, que estás ahí. Grita fuerte que eres real, quiero escucharte. 
-Soy real- me lo dices una y otra vez -tocame, siénteme, soy tan real como me lo pidas- toco tu rostro, recorro tu cara y me recuesto sobre tu pecho, olvido que podemos ser no reales y quedo perdida.

viernes, 3 de enero de 2014

El precio de...

El precio de existir es caro. No, no es broma ya que tú estás y como sea vives, pero a pesar de ser una persona no existes. Para eso se debe hacer una especie de cambio en tus gustos, en tu conducta, en tu forma de vestir, de hablar y hasta de amar. Si no se cumple con ciertos criterios impuestos por una sociedad enferma simplemente no serás aceptado. 
Aunque se sepa el precio de entrar en la sociedad en verdad ¿lo vale? ¿vale la pena cambiar lo que eres o crees saber que eres para sentirte "querido"? ciertamente no lo sé, pues éstas palabras las escribe alguien a quien etiquetan con una especie de "misantropía" sea como sea, solamente reflexionen.